Costa Rica - El País CR - Celebran la muerte de ex jefe de la policía secreta de Pinochet  

     

Celebran la muerte de ex jefe de la policía secreta de Pinochet


Fecha de publicación:   08/Aug/2015 16:51:33

Santiago de Chile, 8 ago (dpa) – La muerte del ex general Manuel Contreras, el temido jefe de la policía secreta chilena y símbolo de la represión durante los primeros años de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990), desató celebraciones por parte de opositores al régimen castrense. Contreras, de 86 años, falleció en las últimas horas del viernes en el hospital Militar de Santiago, en el barrio residencial de La Reina, ante cuyo edificio se manifestaron hasta madrugada centenares de personas. “Un asesino menos”, se podía leer en algunos carteles que portaban los manifestantes, entre los cuales destacaban también rostros de algunas de las víctimas del régimen militar que figuran como detenidas-desaparecidas. Las manifestaciones se trasladaron también hasta la Plaza Italia, un tradicional lugar del centro capitalino donde los chilenos festejan los triunfos deportivos y políticos. “Muere quien encarna una de las páginas más oscuras de nuestra historia. Detrás de sí deja dolor y sufrimiento para miles”, dijo el ministro del Interior, Jorge Burgos, sobre el deceso del ex uniformado en declaraciones que recoge hoy la prensa local. “Contreras era un genocida, una figura siniestra y extremadamente cobarde”, lo describió  por su parte la abogada defensora de  derechos humanos Carmen Hertz, cuyo esposo, el periodista Carlos Berger, fue asesinado tras el golpe militar de septiembre de 1973. Sin embargo, colegas de Contreras, como el ex general Luis Cortés Villa, ex presidente de la Fundación Pinochet, pidieron hoy  respeto a quienes celebran o se alegran por la muerte del ex militar. “Contreras murió como general, les guste o no les guste a algunos, y falleció como dijo, no en la cárcel, sino que en una unidad militar”,  subrayó en una entrevista radial. Además, consideró que su amigo ya había sufrido bastante “estando en la cárcel y recibiendo la ira  de la gente” cuando era trasladado desde la prisión hasta el hospital. Contreras servía condenas que sumaban más de 500 años por crímenes de lesa humanidad en el penal de Punta Peuco, un centro carcelario ubicado al norte de Santiago, construido especialmente para encerrar a sentenciados por violaciones de los derechos humanos. Hasta ahora, se desconocen las causas que terminaron con su vida, después que un comunicado del director del hospital, Juan Eduardo Durruty, explicara que el  motivo de su fallecimiento “se mantiene en reserva”, en cumplimiento de una ley sobre “protección de la vida privada” de las personas. El represor, mano derecha de Pinochet y con quien se reunía todas la mañanas para informar al dictador y recibir instrucciones, sufría de cáncer al colon, problemas renales y diabetes, entre otras enfermedades que lo tenían agónico desde hace varios días. El general retirado, que se jactaba de haber llegado a tener una red de más de 50.000 informantes en Chile y en el exterior, jamás mostró arrepentimiento por  sus crímenes. Al contrario, hace  algunos años incluso declaró públicamente desde la prisión que se sentía orgulloso del trabajo realizado al frente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la primera policía secreta de la dictadura de Pinochet. Entre las miles de víctimas del organismo que dirigió figuran Orlando Letelier, el ex canciller del presidente socialista Salvador Allende, quien murió en Estados Unidos al estallar una bomba colocada por agentes de la DINA bajo el piso de su automóvil, en septiembre de 1976.  En el acto terrorista falleció su asistente, la norteamericana Ronny Moffit. También acabó en Buenos Aires con la vida del general Carlos Prats, el antecesor de Pinochet en la comandancia en jefe del Ejército chileno. En el atentado murió también la esposa del militar. “No matamos a nadie que no fuera terrorista cuando se enfrentaron a nosotros. A nadie he mandado a matar jamás ni he dado ninguna orden de matar”, se defendía. “En el Ejército de Chile no se da orden de matar. Las manos no las tengo manchadas con sangre”, declaró hace unos años a un canal de la televisión local. Durante el régimen militar, que se prolongó por casi 17 años, hasta 1990, unas 38.000 personas fueron torturadas, desaparecidas o ejecutadas, según informes oficiales elaborados ya en democracia. Hasta ahora, se desconocen detalles sobre el velatorio, aunque fuentes cercanas a la familia revelaron que su cadáver sería cremado,  de acuerdo a informes periodísticos locales. Los restos de Contreras fueron entregados esta mañana a los familiares para su funeral, según informó un comunicado del hospital.
Fuente: http://www.elpais.cr/2015/08/08/celebran-la-muerte-de-ex-jefe-de-la-policia-secreta-de-pinochet/